lunes, 16 de mayo de 2011

Cada vez que te veo

Es curioso cómo con unos simples arreglos por aquí, unas bases por allá y unos nuevos ritmos por acullá hacen cambiar a una canción. Yo conocí primero la copia, la que incita a mover el culo en un garito, tal como ocurría hace diez años, la pinchaban poquísimo pero me volvía literalmente loca, fuera de mí. Incluso en uno de tantos cd's recopilatorios fabricados por una misma como banda sonora al momento "lavado-chapa-y-pintura" de cada sábado antes de salir...






Desde hace unos años descubrí la original, pudiéndose confundir con la versión acústica de la anterior y no, ésta era la predecesora. Mucho más pausada y sensual, con ritmos más auténticos, la prefiero más que la copia. Para disfrutarla en un atardecer en la playa, mirando al mar, sonriéndole.

 

martes, 10 de mayo de 2011

"Si vienes...

... por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres."

                                                   ("El Principito". Antoine de Saint-Exupéry")






jueves, 5 de mayo de 2011

Operación Bikini

Siempre me ha parecido un tanto peculiar esta operación: ¿por qué bikini y no trikini? Siempre me ha resultado mucho más chic decir "estoy en plena Operación Trikini: pamela, gafas de sol y bebida-veraniega-tipo-mojito-cocoloco". Si hay que ponerse para enseñar... ¿Por qué conformarse con dos trozos de tela? Ya puestos...

Quien no se consuela es porque no quiere... Porque ser mujer y superar estos meses pre-verano como si de una carrera de obstáculos se tratase a las típicas conversaciones y mujeres con ganas de conversación (denominadas "Maris") y sus consabidas frases: "Nena, a partir de los 30 hay que elegir entre cuidar el culo o la cara", tiene mérito. Tiene mérito hacer oídos sordos (sí, gordos como una tapia), que bastante hay ya intentando ser mujer y no morir en el intento, como para ponerse a lo Rommel en "Operación Mojama". Y es que una, la verdad, no tiene el cuerpo hecho para ser una mojama, más seca y triste que la susodicha, las cosas como son... Limar no voy a limar mis curvas ni mis rodillas... Para bien o para mal, es lo que hay, y a quien no le guste, que no mire. Y como dijo una aconsejadora autóctona sentando cátedra: "Mejor jamona que mojama". Ea, pues eso. Si ya mejoro con la edad, como el vino, ahora me toca elegir denominación de origen: ibérico, de bellota, cinco jotas... (nada de York, que una es una delicatessen para un gourmet). Completita, sí señor. Sólo me faltan los colines...

martes, 3 de mayo de 2011

Todas las mañanas cuando leo el periódico...


Me asomo a mi agujero pequeñito.
Fuera suena el mundo, sus números, su prisa,
sus furias que dan a una su zumba y su lamento.
Y escucho. No lo entiendo.
Los hombres amarillos, los negros o los blancos,
la Bolsa, las escuadras, los partidos, la guerra:
largas filas de hombres cayendo de uno en uno.
Los cuento. No lo entiendo.
Levantan sus banderas, sus sonrisas, sus dientes,
y una belleza ofrece su sexo a la violencia.
sus tanques, su avaricia, sus cálculos, sus vientres
Lo veo. No lo creo.
Yo tengo mi agujero oscuro y calentito,
Si miro hacia lo alto, veo un poco de cielo.
Puedo dormir, comer, soñar con Dios, rascarme.
El resto no lo entiendo.

                                                                  Gabriel Celaya.


Éste es uno de los poemas que representamos en un recital donde la voz, la mímica y una guitarra dieron vida a tantos versos. Hoy, como tantos otros días, surge este sentimiento al abrir el periódico.

jueves, 28 de abril de 2011

Desvelo en la alborada

Apenas eran las 5:58 de esta mañana y ya tenía los ojos abiertos. Tras unos minutos mirando la oscuridad, un reflejo luminoso sobre la pátina del armario llamó mi atención. Lo miro extrañada y pienso: "Uhm, vaya lámpara más potente tienen los vecinos de enfrente... Es raro". Tras unos segundos dando vueltas a esa idea nada convincente, ruedo sobre la cama girándome hacia la ventana, subo un poco más la persiana (me gusta dormir con la persiana un poco subida) y efectivamente, provenía de otra ventana y no era una lámpara. Era el reflejo de la luna. Qué luna. Mejor dicho, qué media luna. Me quedé observando su reflejo curvo en espejo con forma "D", que en realidad era una "C", "D: luna en Creciente; C: luna Decreciente"... Y en medio del bucle fásico lunar, desapercibidas y nada tímidas, estaban ellas, tan lozanas y rutilantes, no sé a qué constelaciones pertenecerán, pero me parecieron las estrellas más maravillosas que he podido ver en bastante tiempo. Poco a poco fueron perdiendo intensidad en el brillo, hasta desaparecer, entonces, como un suspiro y sin darse importancia, empezó a clarear tornándose desde el negro azulado nocturno hasta un azul celeste tintado en tonos rojizos y anaranjados.

Éste ha sido mi amanecer. Un espectáculo como éste no se puede pagar ni pedirle un bis, es único en ese momento, cuando desaparezca, no volverá ni se repetirá. Así es la belleza de la sencillez de las pequeñas cosas, efímera, la que obliga a vivirla poniendo todos los sentidos en ella y disfrutarla al máximo. Para sentirse viva, emocionarse y llorar unas lagrimillas por ello, agradecida.




domingo, 24 de abril de 2011

¿Cuál es la unidad de medida de las cosas buenas?

¿Cuánto sumarían cinco besos cortos, tres besos largos y una caricia prolongada?

El beso (Auguste Rodin, 1886).

viernes, 22 de abril de 2011

Una Guinness con Van Morrison


Dibujar un trébol en la corona de una pinta. Una Guinness, por supuesto. Y cuatro hojas, siempre. ¿Manía? No. Un ritual. Y si suena Van Morrison... Lo más.

Un pequeño placer más en la lista.



jueves, 21 de abril de 2011

La primera dama y el tigre



Esta mañana confluyen varios elementos, que como todo o casi todo, interaccionan entre sí entrelazándose hasta crear una realidad, cuanto menos, surrealista...

Anoche hubo "tormentón, tormentón", muy negro y a-con-go-jan-te (por no decir "a-co-jo-nan-te", las señoritas no decimos esas cosas...). Esta mañana amanece soleado y rutilante, como si nada. Y como si nada, he comenzado el día con ganas de Ella, mi adorada e idolatrada Ella Fitzgerald, la voz que acaricia esta mañana soleada mía. Bueno... Ella y alguien más... Ella y Tom... ¡Ella Fitzgerald y Tom Jones! Si, sí... Como leéis. Como esta extraña y surrealista relación tormentosa musical, la Primera Dama de la canción y el Tigre de Gales tienen dueto. Increíble, pero cierto. ¿Y qué pieza es la que une tanta confusión surrealista? "Sunny" de Bobby Hebb, canción versionada hasta la saciedad, desde Robert Mitchum (mi favorita) hasta por Boney M (la más conocida), y ellos, Ella y Tom, no podían ser menos, regalando esta rara joyita musical.

Estas pequeñas cosas, estas raras, curiosas y surrealistas casualidades son muy agradecidas, proporcionan gran placer y felicidad. Agradecidas como dice la letra de la canción, se va la lluvia, llega el sol y llega el amor, ejem, el AMOR (y/o viceversa). Como en primavera.





jueves, 14 de abril de 2011

Amanece que no es poco (1988, Jose Luis Cuerda)



Tengo mi casco...Tengo mis gafas... Ups, espero que no se cale el sidecar por el camino... ¿Os venís de viaje? Bien... Iremos a un pueblecito de la serranía albaceteña donde el sol sale entre dos montes y poco después del sol se refleja en el río, y al mismo tiempo que brillan las aguas en el río, se doran las copas de los álamos de la orilla. Al rato, la linea del sol empieza a trepar por la laderas de un lado y todo, que parece una película en blanco y negro, empieza a coger los colores de las flores y los arbustos y se vuelve todo, Technicolor...

Nos toparemos con señores con boina y bastón que nos darán la bienvenida queriendo hablar de Dostoievski o de Faulker, todo un ídolo de masas en este pueblo; caminaremos en zig zag para pensar mejor o nos desdoblaremos tras tomar unos cuantos cuarterones de anís en el intento de ser elegidos borrachos del día, porque sí, en este pueblo todo se somete a votación: el alcalde, el borracho, la monja, la puta, la adúltera y el hombre del que se ríen las mujeres... Son así de democráticos. Caminaremos por la plaza, despacito, porque ya se sabe, el estrés mata y sería una complicación que se nos parase el corazón. Tendremos audiencia con el alcalde, que es contingente pero necesario, eso sí, si por el camino se cruza alguien en bicicleta y que huele bien, seguro que es sudamericano y no el señor maestro, que tendrá examen preparado a conciencia sobre las ingles y su idiosincrasia, examen que nos soplarán las respuestas los "garciluños", los hombres del plantal, esos que crecen de la tierra...

Así es este pueblo, donde cada tarde, al desaparecer el sol, se entona una oda a la calabaza y las ovejas hacen postal. Y es que... Amanece, que no es poco.

Pd. Calabaza... Te llevo en el corazón.



viernes, 1 de abril de 2011

Obladi oblada ó la onomatopeya (¡oh, no! ¡m'atopeya!) del día

Un nuevo descubrimiento "original y copia" para inaugurar el mes de Abril realmente cautivador, fantástico y ¡oh, sí! onomatopéyico. La canción por sí misma es ya alegre, positiva y vivaz, pero esta nueva versión añade algo más fascinante, el rodaje del vídeo, un plano secuencia rodado en travelling, sin cortes, limpio, sin importar los defectos... Natural. Como la vida misma. ¿Se nota que me chiflan los planos secuencias? ¿Y si son travelling, resulta ser lo más de lo más? Me encanta. O como Flanders: "me superencantita". Y si la música en es directo, sin trampas ni cartones... Ohhhhhhh. Resultado redondo. De diez. Y si añadimos que en la banda aparece un ukelele... Instrumento que a saber el porqué, me hace muchísima gracia y me llena de una grata felicidad momentánea... De matrícula.

He aquí la onomatopeya original de los Beatles y la copia.

¡Imposible parar de sonreír!






El bazar de besos



Palmira, ¡Sara se está quitando mis besos! (Luis, 3 años)

    *************

-¡Muy bien, Pablo! Hoy te has portado muy bien. Te has ganado un beso.
-Pablo... También tiene muchos besos en la garganta para Palmira... (Pablo, 5 años)

domingo, 20 de marzo de 2011

Lunera Prima Vera


El beso. Robert Doisneau. 1950.

"Lift me like an olive branch and be my homeward dove... Let me see your beauty when the witnesses are gone...Show me slowly what I only know the limits of... Dance me very tenderly and dance me very long, we're both of us beneath our love, we're both of us above...Dance me to the end of love." ("Dance me to the end of love". Leonard Cohen.1984)

Rutilante, lozana e impetuosa irrumpió en la noche, sin premeditación y con mucha alevosía, bajo el mejor foco que se pueda encontrar en escena: una inmensa luna llena alborotadora, desnuda y transparente, la más sensual y cercana de todas...La aparición de esta Primavera no podía ser de otra forma, de la mano de la luna más LUNA, la más lunera, la más cascabelera.

Curioso tándem. ¿Se dará por casualidad o por causalidad? Uhm. Sea como sea, esta coincidencia trae algo muy pero que muy bueno, lo intuyo, no sé qué es, pero la sensación flota en el aire y la verdad, es maravillosa y hace sentir bien, como una foto de Doisneau.

Bien... Sólo falta la banda sonora... En esta ocasión se me antoja una que revolotea constantemente en mi cabeza, "Dance me to the end of love", no la original de Leonard Cohen sino la versión de Madeleine Peyroux, maravillosa y envolvente, basta escucharla para sentir unas manos rodeando la cintura, el roce de una mejilla y el vaivén acompasado de los cuerpos al ritmo de la melodía.

Bienvenida, querida Prima Vera.



viernes, 18 de marzo de 2011

La chica chocolate



A la hora del café matutino la mayor sorpresa que te puedes llevar son unos bombones. Y si son belgas, mejor. Eso mismo ocurrió esta mañana al entrar en la sala de profesores en el momento "Camera Café" del día, entre chascarrillos y risas apenas me percaté de un paquetito blanco que había en la mesa. Ahí estaba, tan tímido y solitario, deseoso de que alguien le "metiera mano". Ay. ¿Y quien se puede resistir a un bomboncito? Si pecar fuese probarlo, confieso que he pecado sin nocturnidad y alevosía... Ahí estaba esa sensación: morder un poco y jugar con el chocolate en la boca, dejar que se funda en el paladar, sentir cómo se va derritiendo en la lengua y cerrar los ojos mientras se degusta y suspirar un breve "mmmmmmmmm"... Orgásmica sensación. Y quedarte más feliz que una perdiz.

La gran variedad de chocolates que existe se puede comparar con la variopinta tipología de personas que pueda existir, pudiéndonos encontrar con:
  • 100% puro cacao. Amargos y llenos de sabor.
  • Chocolate con leche. Dulces y empalagosos, del que te pegas un atracón y acabas aborreciendo durante un tiempo.
  • Rellenos de licor. Chispeantes y misteriosos si guardan una cereza dentro.
  • Espesos. Los que sólo son digeribles si lo pruebas poco a poco y descubres que es una explosión de sabores.
  • Los que se disuelven en leche. Prometen ser tan buenos como el chocolate espeso, pero se quedan en nada (de los "Nesquik" ni hablamos).
  • Chocolates con almendras y avellanas. Muy agradables al morder estos frutos, una mezcla muy atractiva aunque un poco conservadora.
  • O atrevidos como el chocolate con menta (la mezcla dulce/amargo/fresco es impactante y seductora, fascina).
De todos ellos, me quedo con el chocolate con naranja, una sensación indescriptible de placer chocolatero. Si fuese chocolate, sería una "bomba" de las que venden en la pastelería de la Plaza Mayor, me encantaría ser una semiesfera de esponjoso bizcocho de chocolate relleno de ídem líquido y recubierta por otro brillante... Con un toque a naranja y canela.