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domingo, 24 de noviembre de 2013

Mi hombre ideal



El otro día en una conversación entre amigos alguien lanzó al aire una pregunta aparentemente sencilla de responder, o así me parecía: "¿Cuál es tu hombre ideal?". Me quedé ojiplática, boquiabierta porque pensaba que lo tenía fácil para contestar, y medité, dió mucho que pensar.

Mi hombre ideal es:
  • Inteligente, culto sin resultar repelente.
  • Auténtico. "De verdad". "De verdad de la buena". 
  • Con sentido del humor y me haga reír, sin temer hacer el ridículo o el payaso para sacarme una sonrisa.
  • Lógico, sentato, analítico sin llegar al punto de encontrarlo como "El pensador" de Rodin.
  • Divertido. Vitalista. Optimista.
  • Le gusta compartir, abrirse tal como es para poder conocerlo por completo.
  • Cómplice (mío, claro).
  • De palabra. Si da su palabra, la da. Y la cumple.
  • De hechos. Si me quiere, lo demuestra. Mucho "lirili" y mucho, muchísimo "larala". 
  • Honesto, con humildad.
  • Bondadoso con un corazón que no le cabe en el pecho.
  • Atento, detallista.
  • Romántico, que no cursi.
  • Cualquier momento es idóneo para regalarme flores. Para dejarme un post-it en la nevera y unas letras cariñosas. Para llamar. Para un mensajito. Para demostrarme que estoy presente en él.
  • Apasionado.
  • Valora el sentido de las pequeñas cosas y su sencillez.
  • La comunicación y la confianza es la base de todo.
  • Sensible, que no sensiblero.
  • Tiene carácter, que no mal genio.
  • Cariñoso. Cuida de mí, sin más.
  • Educado, de buenas maneras y saber estar.
  • Fiel. Leal. Fiel A MÍ. Leal A MÍ. 
  • Valiente.
  • Dispuesto y sin miedo a amar y ser amado.
  • Decidido a compartir una vida juntos. Compartir un presente y construir un futuro, juntos.
  • Mi "compañero de viaje". Mi amigo. Mi amor. Mi amante. Mi todo. La parte que me falta. Y viceversa.  
  • ...
  • Moreno.
  • Más alto que yo. 1'78-1'99 m de hombre para mí, para mis 1'78 m. 
  • Un hombre que no necesita que lo mantenga interesado, porque Él sabe que yo SOY INTERESANTE.
  • Un hombre que pudiendo evitarme una mínima parte de sufrimiento, lo evita.
  • Un hombre que estando con él me hace REALMENTE FELIZ
  • Un hombre que me enamore de verdad. 
  • Vamos, lo que es un caballero. 
  • ... Un caballero E-NA-MO-RA-DO. Enamorado DE MÍ. 
Tras todos estos pequellos detalles, me dí cuenta cual era mi ideal masculino viendo una peli. Sí, viendo una peli. Viendo pelis que había visto multitud de veces y siempre aparecía la misma sensación, la de "ay, yo quiero uno como ése". Sí. Es él. Mi hombre ideal es John Cusack. Un tipo normal, formal, sencillo, agradable... Vamos, John Cusack

Y sí, quiero uno como ése. Con sus virtudes y defectos, pero como él. Y cuando lo tenga, sólo para mí, por fín me daré cuenta, por qué no funcionó con nadie más... 




miércoles, 5 de octubre de 2011

Cincuenta desayunos en Tiffany's

"Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Bueno nena, ya estás en una jaula, tu misma la has construido y en ella seguirás vayas a donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma."  "Desayuno con diamantes" 1961.

Hoy hace 50 años de la proyección de "Desayuno con diamantes", una de las grandes joyas del cine y de mis películas favoritas.


Como Holly, en el fondo, busco una jaula... de brazos, para seguir sintiéndome, libre.





jueves, 14 de abril de 2011

Amanece que no es poco (1988, Jose Luis Cuerda)



Tengo mi casco...Tengo mis gafas... Ups, espero que no se cale el sidecar por el camino... ¿Os venís de viaje? Bien... Iremos a un pueblecito de la serranía albaceteña donde el sol sale entre dos montes y poco después del sol se refleja en el río, y al mismo tiempo que brillan las aguas en el río, se doran las copas de los álamos de la orilla. Al rato, la linea del sol empieza a trepar por la laderas de un lado y todo, que parece una película en blanco y negro, empieza a coger los colores de las flores y los arbustos y se vuelve todo, Technicolor...

Nos toparemos con señores con boina y bastón que nos darán la bienvenida queriendo hablar de Dostoievski o de Faulker, todo un ídolo de masas en este pueblo; caminaremos en zig zag para pensar mejor o nos desdoblaremos tras tomar unos cuantos cuarterones de anís en el intento de ser elegidos borrachos del día, porque sí, en este pueblo todo se somete a votación: el alcalde, el borracho, la monja, la puta, la adúltera y el hombre del que se ríen las mujeres... Son así de democráticos. Caminaremos por la plaza, despacito, porque ya se sabe, el estrés mata y sería una complicación que se nos parase el corazón. Tendremos audiencia con el alcalde, que es contingente pero necesario, eso sí, si por el camino se cruza alguien en bicicleta y que huele bien, seguro que es sudamericano y no el señor maestro, que tendrá examen preparado a conciencia sobre las ingles y su idiosincrasia, examen que nos soplarán las respuestas los "garciluños", los hombres del plantal, esos que crecen de la tierra...

Así es este pueblo, donde cada tarde, al desaparecer el sol, se entona una oda a la calabaza y las ovejas hacen postal. Y es que... Amanece, que no es poco.

Pd. Calabaza... Te llevo en el corazón.



lunes, 26 de abril de 2010

50 años de Dolce Vita

Este año un sueño cumple cincuenta años, y no un sueño cualquiera, sino un sueño felliniano, el que marcó un antes y un después en la historia del cine, convirtiéndose en un símbolo de estilo de vida por su exhibición de los excesos y decadencia. Fellini era de los poco que supo reflejar en el cine estas sensaciones, esos personajes en ocasiones esperpénticos y escenas de lo más oníricas y fantasiosas. Se le puede tachar de excesivo o kistch, pero nadie trató los siete pecados capitales como él y sus consecuentes decadencias y críticas, ni nadie plasmó sus sueños, recuerdos, imágenes y pensamientos tan fantásticamente como Federico. Lo que más me gusta de Fellini es la capacidad de mezclar el mundo onírico e imaginativo que habitaba en su mente con una gran carga sarcástica contra la sociedad, como ocurre en esta película gracias a su "alter ego", el vividor interpretado fabulosamente por Marcelo Mastroianni. Por cierto, esta película "inventó" el término "paparazzi", todo surge por uno de los reporteros gráficos que aparece en la ella, llamado Paparazzo.
De la película me quedo con la escena en la Fontana de Trevi, una antológica del cine, en la que Anita Ekberg se pierde por callejuelas romanas y al girar una esquina, se topa con la fuente... O la fuente con ella (¿cuál de las dos queda más impresionada?). Lo más llamativo es que Fellini podía haber elegido cualquier "maggiorata" para el personaje de la aristócrata perseguida por la prensa, pero se quedó con una sueca, y la verdad, la Ekberg no tiene nada que envidar a las italianonas. Como siempre, Fellini da en el clavo en la elección del símbolo de "mujer, mujer" (por mucho que le pese a Karl Lagerfeld...). Me encanta. Lástima que no se le pueda emular en la fuente, porque cae una multa impresionante con bronca de los cabarinieri incluida. Personalmente, me encantaría hacerlo... Y que me multen lo que quieran.

Pd. ¿Quien se atrevería a censurar esta escena, como se ha hecho con un anuncio en Estados Unidos hace unos días, por aparecer una mujer con un "alto grado de VOLUPTUOSIDAD"?






miércoles, 31 de marzo de 2010

Un toque de canela



"- Tu no te olvides nunca de mirar las estrellas estés dónde estés. Ya sabes que en el cielo podemos ver muchas cosas y que hay otras que quedan ocultas. Háblales a los demás de las cosas que no pueden ver porque a todos nos gusta disfrutar de lo desconocido.
Ocurre lo mismo que con la comida, ¡qué importa que no se vea la sal! Si la comida es sabrosa y podemos saborearla.
No se ve, pero la esencia..está en la sal."
El abuelo Vassilis a su nieto Fanis (Un toque de Canela)


Gastronomía es una palabra que encierra otra: astronomía. Así repite el abuelo de Fanis, para que su nieto comience a vislumbrar que en cada cosa hay un interior relacionado y que el cosmos -como su etimología lo indica- es un orden. Dicho orden puede hacerse generoso de aromas y sabores. Le explica que la pimienta da calor y quema, relacionándola con el Sol, el Sol es el centro de todo y puede verlo todo, por eso la pimienta va bien con toda clase de comida, la Tierra contiene la vida, la vida tiene sabor y lo que realza el sabor siempre es la sal. "Lo oculto - el abuelo le enseña a Fanis- es lo que a la gente le seduce: como la sal de las comidas...".

Al igual que a Fanis, el protagonista de "Un toque de canela", algo así ocurre con mis recuerdos gastronómicos. No sé cómo me las apañaba, pero siempre estaba metida en la cocina de mis abuelos. Me encantaba estar, observar cómo cocinaban, qué condimentos ponían... Tal vez sea una forma de conocer a las personas, porque cocinando se puede llegar a saber cómo es el cocinero, no sólo por la forma de trabajar ni por lo que utilice, sino porque también la cocina es un lugar de encuentro, de charla. Se "guisan" alegrías, tristezas. Vaya, esto me lleva a "Como agua para chocolate" jeje, tan cierto como la vida misma, según el estado anímico con que cocines así saldrá la comida (como Tita), de ahí torne sentido ese dicho popular de "cocinar con amor". Cierto. Retomando el tema de las especias y recuerdos, son muchas las especias que conozco y me gustan, pero las que más apego tengo son el comino; las especias morunas, algo que nunca faltaba (ni falta) en reuniones familiares, esta especia para mí tiene un significado de reunión, fiesta, alegría, siempre las relaciono con hacer pinchos morunos, algo que toda la familia organizaba tácticamente: los hombres a calentar las brasas y las mujeres a preparar el aliño, con la correspondiente inserción de los trozos de carne en los pinchos; y la canela. La canela siempre ha estado presente en mi vida desde muy pequeña, no sólo en los postres, mi madre en vez de poner colacao o café, nos echaba canela a la leche. Una delicia. Yo no sé si será por eso, pero es mi favorita. Destapar el frasco donde la guardo es descubrir la caja de los sentidos, el aroma que desprende me cautiva, tanto, que podría estar absorta lago tiempo reteniendo su dulce olor y sabor. La utilizo en el té; en la leche, algo escandalosamente sabroso; en las comidas; una pizquita en el ron... Es una especia que embriaga, enamora e invita a abrir el alma consigo misma y con los demás. Seductoramente dulce y picante. Perfecta.

Pd. "...Jazmines en el pelo y rosas en la cara,
airosa caminaba la flor de la canela.
Derramaba lisura y a su paso dejaba
aroma de mixtura que en el pecho llevaba..."