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lunes, 16 de mayo de 2011

Cada vez que te veo

Es curioso cómo con unos simples arreglos por aquí, unas bases por allá y unos nuevos ritmos por acullá hacen cambiar a una canción. Yo conocí primero la copia, la que incita a mover el culo en un garito, tal como ocurría hace diez años, la pinchaban poquísimo pero me volvía literalmente loca, fuera de mí. Incluso en uno de tantos cd's recopilatorios fabricados por una misma como banda sonora al momento "lavado-chapa-y-pintura" de cada sábado antes de salir...






Desde hace unos años descubrí la original, pudiéndose confundir con la versión acústica de la anterior y no, ésta era la predecesora. Mucho más pausada y sensual, con ritmos más auténticos, la prefiero más que la copia. Para disfrutarla en un atardecer en la playa, mirando al mar, sonriéndole.

 

jueves, 21 de abril de 2011

La primera dama y el tigre



Esta mañana confluyen varios elementos, que como todo o casi todo, interaccionan entre sí entrelazándose hasta crear una realidad, cuanto menos, surrealista...

Anoche hubo "tormentón, tormentón", muy negro y a-con-go-jan-te (por no decir "a-co-jo-nan-te", las señoritas no decimos esas cosas...). Esta mañana amanece soleado y rutilante, como si nada. Y como si nada, he comenzado el día con ganas de Ella, mi adorada e idolatrada Ella Fitzgerald, la voz que acaricia esta mañana soleada mía. Bueno... Ella y alguien más... Ella y Tom... ¡Ella Fitzgerald y Tom Jones! Si, sí... Como leéis. Como esta extraña y surrealista relación tormentosa musical, la Primera Dama de la canción y el Tigre de Gales tienen dueto. Increíble, pero cierto. ¿Y qué pieza es la que une tanta confusión surrealista? "Sunny" de Bobby Hebb, canción versionada hasta la saciedad, desde Robert Mitchum (mi favorita) hasta por Boney M (la más conocida), y ellos, Ella y Tom, no podían ser menos, regalando esta rara joyita musical.

Estas pequeñas cosas, estas raras, curiosas y surrealistas casualidades son muy agradecidas, proporcionan gran placer y felicidad. Agradecidas como dice la letra de la canción, se va la lluvia, llega el sol y llega el amor, ejem, el AMOR (y/o viceversa). Como en primavera.





viernes, 1 de abril de 2011

Obladi oblada ó la onomatopeya (¡oh, no! ¡m'atopeya!) del día

Un nuevo descubrimiento "original y copia" para inaugurar el mes de Abril realmente cautivador, fantástico y ¡oh, sí! onomatopéyico. La canción por sí misma es ya alegre, positiva y vivaz, pero esta nueva versión añade algo más fascinante, el rodaje del vídeo, un plano secuencia rodado en travelling, sin cortes, limpio, sin importar los defectos... Natural. Como la vida misma. ¿Se nota que me chiflan los planos secuencias? ¿Y si son travelling, resulta ser lo más de lo más? Me encanta. O como Flanders: "me superencantita". Y si la música en es directo, sin trampas ni cartones... Ohhhhhhh. Resultado redondo. De diez. Y si añadimos que en la banda aparece un ukelele... Instrumento que a saber el porqué, me hace muchísima gracia y me llena de una grata felicidad momentánea... De matrícula.

He aquí la onomatopeya original de los Beatles y la copia.

¡Imposible parar de sonreír!






domingo, 20 de marzo de 2011

Lunera Prima Vera


El beso. Robert Doisneau. 1950.

"Lift me like an olive branch and be my homeward dove... Let me see your beauty when the witnesses are gone...Show me slowly what I only know the limits of... Dance me very tenderly and dance me very long, we're both of us beneath our love, we're both of us above...Dance me to the end of love." ("Dance me to the end of love". Leonard Cohen.1984)

Rutilante, lozana e impetuosa irrumpió en la noche, sin premeditación y con mucha alevosía, bajo el mejor foco que se pueda encontrar en escena: una inmensa luna llena alborotadora, desnuda y transparente, la más sensual y cercana de todas...La aparición de esta Primavera no podía ser de otra forma, de la mano de la luna más LUNA, la más lunera, la más cascabelera.

Curioso tándem. ¿Se dará por casualidad o por causalidad? Uhm. Sea como sea, esta coincidencia trae algo muy pero que muy bueno, lo intuyo, no sé qué es, pero la sensación flota en el aire y la verdad, es maravillosa y hace sentir bien, como una foto de Doisneau.

Bien... Sólo falta la banda sonora... En esta ocasión se me antoja una que revolotea constantemente en mi cabeza, "Dance me to the end of love", no la original de Leonard Cohen sino la versión de Madeleine Peyroux, maravillosa y envolvente, basta escucharla para sentir unas manos rodeando la cintura, el roce de una mejilla y el vaivén acompasado de los cuerpos al ritmo de la melodía.

Bienvenida, querida Prima Vera.



sábado, 5 de junio de 2010

Sunny

¡Bueno días mundo! Esta mañana me ha despertado un rubio fornido con ardor inesperado. Ay, así es Lorenzo, ese hombre ardiente de melena rizada que despierta con mucha bulla en verano, haciendo cosquillas al grito de "venga, venga, levántate, he aparecido otro día y me tienes que aprovechar". Es un zalamero.
Así empiezo el día, con calor, mucho para ser principios de junio y con un sol impresionante, como en la canción "Sunny" ("Soleado"), de la que Bonney M hizo versión discotequera siendo la original de Bobby Hebb en 1966. Yo me quedo con la que hizo Robert Mitchum, el actor, uno de los "hombres, hombres" del cine, y la verdad, es un poco chocante imaginarlo cantando, pero sí, lo hizo. Su versión me resulta la más sugerente y sexy de todas, tan apropiada para un día así de rutilante y alegre. De todas maneras, cualquiera de ellas es válida para saltar de la cama y desperezarse, cómo no, bailando (para esto, Boney M, hoy he empalmado una con otra y no puedo parar... Definitivamente creo que hoy tengo día discotequero).






sábado, 15 de mayo de 2010

Whole lotta love

He amanecido muy temprano y no ha hecho falta encender la radio para empezar el día, ya tenía una canción en la cabeza. Una. O dos. Bueno, una y su copia. Desconozco la razón (manía de siempre preguntarse el porqué de las cosas), tal vez en el cerebro las neuronas musicales revoltosean a otras, las del turno matutino y hacen que te levantes con brío. No sé si Punset habrá dedicado algún estudio al respecto, pero debería. De todas maneras, esta forma de levantarse me encanta, enciende el chip de "buen rollito" para todo el día, algo muy agradecido después de estos días de ánimos encendidos. Y si al asomarte por la ventana ves nubarrones y lluvia incesante al despertar, mucho mejor, al buen tiempo buena cara para animar el cotarro, porque siempre sale el sol vespertino, como ahora mismo atisbo por la ventana.
La canción en cuestión es "Whole lotta love" de Led Zeppelin (inciso: la traducción sería "Gran amor completo" o "Un montón de amor", ¿quien dijo que los melenas rockeros no tienen corazoncito?), mucho guitarreo del bueno y un ritmillo que incita a moverse y cantar. La original es una pasada, pero existe una versión poco conocida y rara de encontrar, la de Tina Turner cuando cantaba con su ex marido Ike, una versión de lo más sensual, claro, es la versión femenina, más suave, seductora, sinuosa, pero con fuerza (con compases que recuerdan al "Papa was a rolling stone" de The Temptations, otra canción buenísima).
Me encantan las dos, original y copia, si tuviera que decidirme por una, sería muy difícil. Según para qué cada una... Para desmelenarse y cantarla con falsete por Led Zeppelin o para susurrarla tierna en algún momento íntimo en compañía al estilo Tina. Hay tiempo para todo y cada momento tiene su banda sonora, ¿verdad?

martes, 6 de abril de 2010

Misirlou

Un día por casualidad o causalidad, indagando en la música klezmer (música sefardí) encontré una canción que de primeras, por el título, no me decía nada. Pulse el play y no paraba de repetirme "¿de qué me suena?, ¿donde la he oído antes?", hasta que caí en la cuenta que era el "Misirlou" de Dick Dale, la canción principal de "Pulp Fiction". Aluciné en colores una y mil veces. ¿Cómo era posible que fueran la misma con versiones tan diferentes?
He aquí la explicación: Dick Dale, guitarrista pionero del rock surfero, nacido en Beirut, versionó esta canción tradicional cuyo origen se desconoce, pues griegos y turcos se la atribuyen por igual. Lo que sí es conocido es que tanto griegos, turcos, judíos y árabes la han cantado y bailado, formando parte del extenso repertorio en sus celebraciones. Dick Dale tomó el ritmo rápido de tocar la cítara adaptándola a la guitarra eléctrica, ése fue el gran descubrimiento. Esta canción, "Misirlou", narra el amor imposible de una mujer egipcia (ése es su significado literal) con un cristiano.
Desde que conocí la original no conocida, me tiene fascinada. Aquí os dejo la música para que comparéis y os asombréis con la versión conocida y la original desconocida.