Mostrando entradas con la etiqueta En primera persona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta En primera persona. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de junio de 2016

Felicidades, chiquitina

Cada 3 de junio es diferente del anterior. Será que un 3 de junio de no importa qué año, no por ocultar la edad sino por la vanidad de olvidar la que realmente tengo y plantarme un año o dos de más sin querer, tuve la genialidad de decidir aterrizar en el mundo y celebrarlo. Este año las velas que soplaré no son de cera, ni siquiera arderán. Son velas de un inmenso velero en el que me embarcaré para conocer nuevas gentes y lugares, para perderme y encontrarme en el camino.

Este año, como siempre, poco me importará ser un poco más vieja porque siempre he querido ser mayor... Aunque dudo que alguna vez deje de ser tan joven. Me siento bien así, creciendo incongruentemente hacia atrás, siendo más joven cuanto más madura me vuelvo.

Chiquitina, este nuevo año será redondo, grande, completo para tí.

Sopla las velas y se te dará.

Feliz cumpleaños.



sábado, 9 de abril de 2016

Canciones para el amor propio I

Instrucciones:

1. Elija una canción de temática amor-erótico-festiva que le haga sentir muy bien.

2. Cambie el objeto de deseo por una/o misma/o convirtiéndose en emisor y receptor de la acción.

3. Presione el botón "Play".

4. Escúchela. Siéntala. Déjese llevar por la música, mírese en el espejo y reencuéntrese con su "Yo interior".

5. Ámese. Posiblemente no exista nadie más que le ame más. De existir alguien más, habrá que empezar por una/o misma/o, ¿verdad?


Pd. ¿Egocentrismo? No. Amor propio (y del bueno).


jueves, 7 de agosto de 2014

Los besos de Agosto...

(Para la lectura de este "post", se recomienda leerlo con la voz de Karen Souza de fondo... Puedes hacerlo si pinchas la vídeo-lista de reproducción que hay al final de la entrada. Elige la versión que más te guste y disfruta :) ) 




Asomada en la terraza, como "La mujer en la ventana" de Dalí, ensimismada viendo pasar las luces de los barquitos, oigo que preguntas qué me apetece tomar. Con mi mirada absorta en el reflejo de las luces del pueblo sobre el mar y los codos apoyados en la barandilla, tu pregunta se mezcla con la voz de Karen Souza y el sonido de las olas, "entreoyesoñándote", tu voz me despierta, mis labios se giran y piden una "piñacolada" como deseo... Sin girar el cuerpo e intuyendo tu sonrisa en mi espalda, en lo que dura tu paseo a la cocina dispuesto a complacer mi deseo, decido esperar tu regreso recostando mi cuerpo en los cojines del sofá de la terraza.



Con la mirada perdida en las olas, los pies estirados y con la caricia de la brisa, los aromas a madreselva y jazmín me embriagan entrando en un estado onírico, espeso, sensual, dulzarrón, de esos de cerrar los ojos, querer retener esa sensación por siempre y ser consciente que sólo dura un instante, contener ese aroma en un suspiro y saber que sí, que así quedará por siempre en la memoria. Entonces, sonrío... Una ráfaga de brisa fresca me estremece, refrescando este orgasmo multisensorial, erizando mi piel y, apareces tú, con dos copas en las manos y tu sonrisa complacida, cómplice, de "voyeur"... Porque tú sabes qué ha pasado, qué he sentido, sin decir una sola palabra... Porque sólo mirándome lo sabes... Porque tú y yo sabemos, que hay veces, que no hacen falta manos, ni labios... Que con la brisa, el jazmín, las olas y Karen Souza de fondo, también es posible... 



Te sonrío. "Gracias". Me sonríes. Guiñas un ojo. Te sientas en el otro extremo del sofá. Pruebo la "piñacolada". Mmmmmmmmmm... "Qué bueno...". Vuelvo a sonreír. Te miro. Sonríes... Reclinas la cabeza hacia atrás en uno de los cojines, estiras las piernas, bebes un sorbo y... Te dejas llevar por la brisa, el jazmín, las olas, la música... Como antes hice yo. Entonces, te miro. Tú, avispado y morboso, te dejas llevar sin cerrar los ojos... Tan valiente, sostienes mi mirada, la sonrisa pícara y amorosa de mi mirada... Adoro la sonrisa de tu mirada. Entonces... Mis ojos comienzan a besar tus ojos, con cadencia y sin prisa... Tu nariz, tus mejillas... Acaricio con mis pestañas... Tus comisuras, tus labios... Mis ojos se recrean en un beso lento, dulce... En tus labios, tu barbilla... Rozo tu cuello con la caída de mis párpados, mis pestañas... Llegar al "bósforo", tu "bósforo", allí donde se unen tu cuello y las clavículas... Besarlo intensamente con los ojos... Sonreír. Saber que sonríes. Saber que piensas que te miraré ahora y no... Todavía no. Ahora mis ojos te miran como si fuesen mis manos... Tu clavícula, la piel que limita con el botón abierto de tu camisa justo ahí, entre tu "bósforo" y tu pecho... Desear desabrochar el resto de botones... Y desabrocharlos con la mirada... Y, en lo que humedezco mis labios y en un sensual y lento pestañeo, alzo mi mirada buscando la tuya... Nos sonreímos, nos miramos y... Sabemos qué ha pasado, qué hemos sentido, sin decir una sola palabra... Porque sólo mirándonos lo sabemos... Porque tú y yo sabemos, que estas miradas, tan nuestras, son los primeros pasos previos a las manos, los labios... A nosotros. 



... Así son nuestras noches de verano en Agosto... De brisa, jazmín, olas, música y... De besos con los ojos... 


miércoles, 6 de agosto de 2014

Kill Bill ó mil dolores pequeños

Nunca me han escayolado nada. Nunca he visitado la Casa Socorro. Nunca me habían dado puntos... Hasta hace pocos días. 

Como preparación previa, decidí tener un finde relajado y meterme entre pecho y espalda los dos volúmenes de "Kill Bill" de Tarantino: 

  1. Porque al igual que Beatrix Kiddo (Uma Thurman), debía prepararme mentalmente con Pai Mei (a falta de maestro Zen, bien vale una peli) para poder convertirme en La Mamba Negra y lidiar con la katana a la que me enfrentaba... Vamos, el bisturí...
  2. Para ser tan fuerte como La Mamba para cuando llegase el momento de ser "La novia", para tocar el dolor y volver a ser fuerte. Vamos, para superar los puntos... 
  3. Porque qué demonios... Me gusta Kill Bill. Me gusta esta peli porque la "prota" es una tía fuerte. Aunque Tarantino ya sabemos cómo es: sangriento y gore, y a mí no me gusta tanta guarrería de sangre, esas escenas no las miro... me tapo los ojos. 
Soy aprensiva. Qué le vamos a hacer... No puedo mirar una aguja. Y un bisturí ó aguja de puntos, ni te cuento... Pero si todo fuese no mirar, ay... Lo peor es, oírlo. O recrear en tu mente lo que te están haciendo... Así que, prefiero que en esos momentos, no me hablen, ni pregunten ni digan nada, para concentrarme en no pensar... Pero bah, da igual, me hablaban tanto el médico y enfermera que parecía un gallinero y pensé volverme majareta... En cierto modo, agradezco la "verbena" que montaron a lo Hermanos Marx, porque es una forma de no pensar y evadir el dolor :) 

Una vez alguien me dijo que si alguna vez sintiese dolor, que no tuviese miedo, porque el dolor nos recuerda que estamos vivos. También me dijo que siempre siempre siempre, me anticipase al dolor, y antes de que apareciese, tomara un ibuprofeno... 

El mal rato de la operación pasó, ahora queda sentirse "viva" una temporadita... Con mil dolores pequeños... Y pasitos de "Click" de Playmobil... Porque el "ibuprofeno", MI IBUPROFENO, ya lo tomé... Killbillfeno. 

Como La Mamba en el duelo de La Casa de las hojas azules, estoy tocada, pero no hundida... EL DOLOR ME LO COMO CON PATATAS FRITAS. Aunque duela. 

Pd. Me encanta, me encanta, me encanta la escena del duelo con la nipona. La versión del "Don't let me be misunderstood" de Nina Simone (y muy conocida gracias a The Animals), por Santa Esmeralda... Es hortera, horteríiiiiisima, pero le va que ni al pelo a la escena. Además, da subidón, y me encanta. 


Ppd. Ay... Qué poquito me quejo... Ay. 


miércoles, 23 de julio de 2014

A mí se me conquista...



Siempre me ha hecho gracia la típica baldosa-souvenir que corona las paredes de muchos bares "tipical-spanish-con-suelos-paredes-y-perfume-en-el-ambiente-en-general-con-solera-de-la-güena-güena-y-los-palillos-ni-te-cuento", en la que se refleja, con gran sabiduría ¿popular?, las etapas de la mujer comparándola con distintos lugares del mundo... Gran geógrafo y conocedor de mujeres tuvo que ser el ideólogo para llegar a tan sesudas conclusiones, y el trabajito de estadística que se metió entre pecho y espalda, no lo quiero ni imaginar...

A mí, siguiendo la baldosa, estaría entre la India y América. Pues no voy mal, no... Cálida, misteriosa y técnicamente perfecta. Con esto, me puedo dar con un canto en los dientes...

Pues no, no me lo doy. Porque puede que lo sea, o puede que no (si soy misteriosa, no voy a desvelar el misterio... Si no, menuda gracia...), pero soy mucho más que eso. Y desde luego, a mí no se me conquista como si fuese las Américas; y en caso de serlo, como tierra rica y fértil, no me haría ninguna gracia que viniese un Hernán Cortés, llegase, clavase la pica como si estuviese en Flandes y ¡conquista al canto! Pues no. Así, no.

A mí, para conquistar la geografía y los mapas de mi cuerpo, hay que conquistar primero a la Jefa de Estado de esta Nación Independiente: a mí, a mi cerebro y mi corazón.

Y a mí se me conquista... Como dice la canción de Antílopez. Sí. Porque he de confesarlo, a veces no encuentro las palabras adecuadas al hablar, gran paradoja en una persona tan locuaz y elocuente al escribir, pero es así, por eso demuestro mi afecto con gestos y con un silencio, un beso, un abrazo, una caricia o una mirada... Cuando a veces no encuentro las palabras para expresarme, no porque no sienta, sino porque la emoción me embarga y si dejo que salga, sale todo de repente, a borbotones y trompicones... La  música ayuda, porque expresa "eso" que a mí me cuesta verbalizar...

Y encontré este descubrimiento musical, Antílopez, una mezcla pop-flamenco-hiperrealista-conungrantoquedehumor que me dejó toda loca (para mí, son los nuevos Martirio-Kiko Veneno... Son muy originales, algo que musicalmente echaba de menos) y, que acierta en gran medida en cómo se me ha de conquistar.


A mí se me conquista con un tanguillo y por soleares
a mí se me conquista con un "Te quiero" y con dos verdades
a mí se me conquista con unos ojos y con unos labios
diciendo "Niña, que yo soy tuyo y que tú lo sabes"



Así, SÍ. 

Pd. Me encantan. Desde que los descubrí los canto desde que me levanto. Sólo me falta cantarlo tendiendo ropa en un patio de luces... Me parto XD 


martes, 15 de julio de 2014

Palmira en la radio... Objetivo Bitácora



La inquietud y la curiosidad de esta bloguera no tiene límites. Así es,  birlibirloques... Desde hace unas semanas, comienzo una nueva faceta, desconocida y muy muy muy ilusionante para mí. 


LOCUTORA DE RADIO


Sí, leéis bien. Una pequeña pincelada al cuadro va conformando la vida de esta bloguera. Algo más que añadir al currículo personal. Algo más que quizás, me guíe hacia otros caminos, me abra otras puertas. Algo más que contar a mis hijos y nietos. Algo que me regala el presente y debo disfrutar. 

Cuando me lo propusieron no me lo pensé dos veces, ni permití que apareciesen dudas ni sentimientos mezclados de si debo o no debo hacerlo, ni la eterna encrucijada indecisa. Nada de eso. Sin pensar. Sin pensar porque mi vocecita interior me decía "¡Dí síiiiii, dí SÍIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!" . Y lo dije. 

Lo dije porque era una de esas cosas que siempre sueñas y piensas eso de "algún día... pero baaaaah, eso es imposible...". Y no, no lo es. Imposible es una palabra que cada día se destierra de mi vocabulario, cada día, un poquitín más. 

Dije SÍ porque era un sueño hecho realidad. 

Dije SÍ por todas esas tardes en las que mi yayo, mi abuelo materno, cogía su magnetófono y el micro (sí, era como el de las pelis de espías: con mini cintas y mini micrófono, ¡era chulísimo!), me sentaba frente a ese artilugio y me grababa mientras yo cantaba, hablaba de mis cosas ó le entrevistaba a él, a mi yaya, a mis padres, a mi hermana, a mis primas, a las vecinas... 

Dije SÍ porque me pasaba las tardes de verano con un radiocasete grabando música para luego "regrabarme" haciendo de locutora y crear mi propio programa de música. 

Dije SÍ por aquella tarde de verano en la radio, en la que por un concurso fuí locutora por un día, programa de verano en el que se defendían dos grupos musicales y los oyentes votaban por uno de ellos. Y mi yayo, llamó, como radioyente, y hablé con él, como locutora. Llamó para votar por el mío. 

Por todas estas pequeñas cosas dije SÍ sin pensarlo dos veces. Porque una vocecita interior me impulsaba a decirlo... 

Y éste es mi programa: Objetivo Bitácora. Un programa de viajes por las ciudades de todo el mundo.  Un programa chiquitín, pequeño, recién nacido. 

Os dejo el enlace de los últimos programas, de los que espero, os gusten. 



domingo, 12 de enero de 2014

Invitación al séptimo cielo.


Las citas en las que me han invitado al cine, acabaron en fiasco. Posiblemente, por eso no invité los besos. 

El próximo que me invite, si es cinéfilo y elige bien la peli, le invito a un beso... Un beso de película. 


domingo, 24 de noviembre de 2013

Mi hombre ideal



El otro día en una conversación entre amigos alguien lanzó al aire una pregunta aparentemente sencilla de responder, o así me parecía: "¿Cuál es tu hombre ideal?". Me quedé ojiplática, boquiabierta porque pensaba que lo tenía fácil para contestar, y medité, dió mucho que pensar.

Mi hombre ideal es:
  • Inteligente, culto sin resultar repelente.
  • Auténtico. "De verdad". "De verdad de la buena". 
  • Con sentido del humor y me haga reír, sin temer hacer el ridículo o el payaso para sacarme una sonrisa.
  • Lógico, sentato, analítico sin llegar al punto de encontrarlo como "El pensador" de Rodin.
  • Divertido. Vitalista. Optimista.
  • Le gusta compartir, abrirse tal como es para poder conocerlo por completo.
  • Cómplice (mío, claro).
  • De palabra. Si da su palabra, la da. Y la cumple.
  • De hechos. Si me quiere, lo demuestra. Mucho "lirili" y mucho, muchísimo "larala". 
  • Honesto, con humildad.
  • Bondadoso con un corazón que no le cabe en el pecho.
  • Atento, detallista.
  • Romántico, que no cursi.
  • Cualquier momento es idóneo para regalarme flores. Para dejarme un post-it en la nevera y unas letras cariñosas. Para llamar. Para un mensajito. Para demostrarme que estoy presente en él.
  • Apasionado.
  • Valora el sentido de las pequeñas cosas y su sencillez.
  • La comunicación y la confianza es la base de todo.
  • Sensible, que no sensiblero.
  • Tiene carácter, que no mal genio.
  • Cariñoso. Cuida de mí, sin más.
  • Educado, de buenas maneras y saber estar.
  • Fiel. Leal. Fiel A MÍ. Leal A MÍ. 
  • Valiente.
  • Dispuesto y sin miedo a amar y ser amado.
  • Decidido a compartir una vida juntos. Compartir un presente y construir un futuro, juntos.
  • Mi "compañero de viaje". Mi amigo. Mi amor. Mi amante. Mi todo. La parte que me falta. Y viceversa.  
  • ...
  • Moreno.
  • Más alto que yo. 1'78-1'99 m de hombre para mí, para mis 1'78 m. 
  • Un hombre que no necesita que lo mantenga interesado, porque Él sabe que yo SOY INTERESANTE.
  • Un hombre que pudiendo evitarme una mínima parte de sufrimiento, lo evita.
  • Un hombre que estando con él me hace REALMENTE FELIZ
  • Un hombre que me enamore de verdad. 
  • Vamos, lo que es un caballero. 
  • ... Un caballero E-NA-MO-RA-DO. Enamorado DE MÍ. 
Tras todos estos pequellos detalles, me dí cuenta cual era mi ideal masculino viendo una peli. Sí, viendo una peli. Viendo pelis que había visto multitud de veces y siempre aparecía la misma sensación, la de "ay, yo quiero uno como ése". Sí. Es él. Mi hombre ideal es John Cusack. Un tipo normal, formal, sencillo, agradable... Vamos, John Cusack

Y sí, quiero uno como ése. Con sus virtudes y defectos, pero como él. Y cuando lo tenga, sólo para mí, por fín me daré cuenta, por qué no funcionó con nadie más... 




miércoles, 2 de octubre de 2013

La pared




Hay paredes de gotelé, decoradas con papel pintado, lisas, encaladas y de colores brillantes. Esas son las paredes que percibimos con los ojos... Sólo con los ojos.

Sin embargo, hay otras que se perciben con los cinco sentidos: se miran, se huelen, se tocan, se acarician, se rozan, se besan, se muerden, se saborean, se abrazan, se respiran... Se sienten. 

Hay paredes que guardan secretos.

Si las paredes hablasen... 

lunes, 19 de agosto de 2013

Libropersonalmente



Las relaciones que establecemos a lo largo de nuestra vida se asemejan, en cierto modo, a leer libros. Cada persona que aparece en nuestra vida es una nueva biografía que conocer y la relación que establecemos una nueva historia novela por escribir al unísono, ya sea corta, un best-seller ó un clásico...

-Hay libros que nada más comenzar a hojear, apenas llegas a la página 20... Por desidia, porque no gusta ó porque no adquiere las expectativas puestas en él... Y decides leer otro. 

-Hay novelas cortas, intensas, rápidas, fáciles de leer... De esas que no puedes dejar de hacerlo y cuando terminas, sacia la avidez lectora y queda en eso, en el placer de un breve instante. 

-Hay best-sellers, que duran lo que dura el marketing... Algunos son buenos y se convierten en clásicos, otros... Tienen su minuto de gloria, y se desaparecen en el olvido.

-Y están los clásicos, esos que emergen y te sumergen en nuevos mundos, descubriendo partes de tí que tú misma desconocías... Algunos, si son realmente buenos, tienen la suerte de convertirse en "libro de cabecera", esos que siempre están y nunca nunca te cansas de leer y releer... Porque cada lectura es una nueva historia, aún habiéndolo leído antes.

Sea cual sea el tipo de libro que leamos, de lo que no hay duda es que no hay libro sin lector, ni lector sin libro. Una cosa no existe sin la otra... Como las personas y nuestras relaciones... Hojear, embullirse, descubrir, compartir, sentir... En definitiva, leer. Y vivir. Leer es vivir. Vivir es leer. 

... Como lectora, sé que mi libro de cabecera está ahí, esperando a que lo lea... 
...Como libro, sé que mi biografía será leída por un buen lector... Y me convertirá en su biografía de cabecera... 


viernes, 7 de octubre de 2011

El hombre de la manzana

"Tu tiempo es limitado, de modo que no malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición. Ellos ya saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario"  
                                                                 Steve Jobs.

jueves, 25 de agosto de 2011

Angelika

Cuando todo parece que va en contra de una misma, sólo queda eso, tú misma, sin nada, desnuda, sin más.


Pd. Gracias por la canción.







                                                             Angelika
é
Replenish of blossom and "bacanal" babyLlénate de flores y una "bacanal", pequeña 
And let regret end at the start of the dayY deja pasar tu pena al comenzar el día 
Don't take no secrets back to your graveNo lleves ningún secreto de vuelta a tu tumba
Let everyone know, let everyone knowQue todos lo sepan, que todos lo sepan
AngelikaAngelika
If wilderness covers the colors you senseSi desierto cubre los colores de tus sentidos
Then how could you think that god is no friend?Entonces, ¿cómo has podido pensar que Dios no es amigo?
If life's for the living and death's for the deadSi la vida es para la vida y la muerte de los muertos
If love's in your heart and hate's in your headSi el amor está tu corazón y el odio en su cabeza
You got to go blank to let it appearQuédate en blanco para dejar que aparezcan
The god [...] high grows bigger each yearEl dios [...] se hace más grande cada año
Without the black storm, you can't break the springSin la negra tormenta, no puedes hacer brotar la primavera
The Owl nevers sings of all of these thingEl búho nunca canta nada de todas estas cosas
AngelikaAngelika
Cañoneros disparandoCañoneros disparando
Aguinaldo en el barríoAguinaldo en el Barrio
Velero de luz que trae cambioVelero de luz Que Trae Cambio
Que caiga la cruz y suba diosQue caiga la cruz y Dios suba
La lágrima en tu corazónLa lágrima en tu Corazón
Suéltala suéltala mi amorSuéltala suéltala mi amor


lunes, 22 de agosto de 2011

El mar... La mar...


"Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa (...)
Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo" Serrat.


Mañana a estas horas estaré sentada frente a tí, ya sabes que siempre vuelvo, como Ulises al regazo de Penélope, aunque en nuestro caso los papeles se intercambian: yo viviendo mis odiseas particulares y tú, en una eterna espera... con reencuentros felices. Ya sabes, aunque sea de "secano" tengo alma de marinero, de marinero en tierra.

Te añoro. Te necesito. Necesito que me mimes, me abraces entre susurros, me hables al oído, estremecerme con tus caricias en mi piel y fundirme en tí, contigo.

Mañana será ese momento, tú y yo, frente a frente, piel con piel y, cuando llegue, me sentiré llena, húmeda, salada y feliz... Entonces, cuando me cuentes nuevos secretos, veré todo de otro color, de un tono azulado perfecto, puro, esclarecedor.

Espérame mañana en tu playa, sabes que no fallaré a nuestra cita, porque aunque no haya nacido en tí, es como si me hubieses parido...




sábado, 18 de junio de 2011

Lo mío es puro teatro

No, no es que me haya vuelto una vampiresa despiadada a quien reprochar con un "Lo tuyo es puro teatro" como hacía La Lupe, no. He vuelto a las tablas. Sin pensarlo. Ni una sola vez. De cabeza. Zas.

Tenía esa espinita clavada desde hace años, volver a recuperar la suficiente valentía y arrojo para poder subir a los escenarios, ganar la batalla al miedo escénico que un día apareció y me impedía hacer algo que me encanta: estar en un escenario frente a un mar de personas, ser yo sin ser yo y dar vida palabras, emociones, que otros sintieron.

Me da vida. Y este viernes, el 24 de junio, día de San Juan, estrenamos. Será un recital, un café-teatro con colaboraciones artístícas de otra índole, musica, danza y pintura. Mucho arte. Algo que necesitaba, buscaba y al fín, encontré, para volver a la vida, volver a mí. Y será en mi tetería favorita, punto de encuentro artístico-cultural de mi ciudad, donde tantas he disfrutado de cuentacuentos, conciertos y de sus tés "mil y una noches" y, donde también, para qué negarlo, he soñado estar subida en el escenario.

Los cambios de los 33 ya empiezan a surgir...

Pd. Yo no quiero ser una chica Almodóvar... Ya lo soy... Como la Maura, como Victoria Abril, un poquitín lista, un poquitín boba...


viernes, 3 de junio de 2011

"Diga 33...


desde hoy durante los próximos 365 días, por prescripción médica y porque así viene reflejado en su DNI"... Podría ser uno de los chascarrillos de hoy, aunque entre éste y la misticidad de la edad de "Josecristo", resulta difícil decantarse. La verdad es que nunca he entendido el porqué de esa comparación... Sí, ya, ya sé que es por el dígito, pero: ¿se dice porque te crucifican o porque resucitas? Uhm. Vaya usted a saber...

La verdad es, que, si el año pasado estaba mejor que dos de 16, este año me siento feliz y más que seré (siempre se puede mejorar). Sin más. Y sé que los 33 traen un regalo impresionante para mí, porque sí, porque lo merezco, porque lo valgo, porque así es, porque me toca, me toca una temporadita de GRAN FELICIDAD, de compartir, de aprender, de vivir, de "come, reza, ama"... Porque estoy abierta, dispuesta y disponible para recibir TODO LO BUENO que merezco.  Porque todo eso, ya existe para mí y viene fácilmente a mi vida.

De momento, para comenzar este cumpleaños, como banda sonora, ésta de Manel.


Pd. ¿Alguien quiere un trocito de tarta?



lunes, 23 de mayo de 2011

Todo

A veces la vida nos lo pone difícil, nos pone en un brete, entre la espada y la pared y nos obliga a decidir qué camino tomar para ser feliz. Requiere tomarse un tiempo con uno mismo, encontrarse, analizar, sopesar, deshacerse de lastres, decidir y actuar... O dar tiempo y esperar.

Pd. Te doy el tiempo que necesites y me daré por completo a tí. No te quiero a medias, te quiero TODO.





martes, 10 de mayo de 2011

"Si vienes...

... por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres."

                                                   ("El Principito". Antoine de Saint-Exupéry")






sábado, 12 de febrero de 2011

Corto Maltés, Pandora, su caja y las matriuskas



(La carta es real, la autora de este blog toma la licencia de alterar los nombres de los personajes y lugares por otros ficticios.)


Un par de gaviotas zigzaguean juguetonas cerca del faro, queriendo acaparar mi atención, desafortunadamente hoy no lo consiguen. Sentada en el rompeolas, mis pies mojados por la espuma del mar se entretienen en acariciar las piedras y dejar la mente en blanco. O no. Hay algo junto a mí que no me deja. Una caja y un sobre con mi nombre manuscrito: "Pandora". Lo miro una y otra vez preguntándome "¿lo abro o no lo abro?". Una parte de mí está impaciente y deseosa por saber qué contienen ambos. Por otra, algo me dice que me contenga, tome mi tiempo y tranquilidad, aún sabiendo quién los remitía. La curiosidad (una vez más) me puede, tal vez sea porque soy un gato al que un día la curiosidad acabará con él. Sin embargo, la curiosidad nunca contó con toparse con un gato de más de siete vidas. Abrí la caja y dentro de ella, una Matriuska. Sorpresa extraña. Abro el sobre y en ella, una carta. La letra me resultaba muy familiar...

"Querida Pandora:


En uno de mis últimos viajes encontré algo que me recordó a tí. Como ya la habrás visto (tu curiosidad y sed de saber siempre te pudo), imaginarás que fue a Rusia. La ví y tuve la necesidad de tenerla. Era tan hermosa, tan mayestática que me dejó obnubilado. Más admirado me quedé cuando la abrí y descubrí que albergaba otra más pequeña, y ésta a su vez a otra y otra y otra, hasta llegar a una muy chiquitina. La única diferencia era el tamaño, ¡eran tan parecidas! Sin embargo, observé que todas ellas tenían en común una cosa: sus ojos. Eran tan brillantes, vivaces y alegres, que me recordaron a tí...

Cuando abrí tu caja, que no es más que tú y tu esencia, pensaba que destaparía la caja de los truenos (ante una gran Matriuska hierática ¿qué podía esperar?), mas mi curiosidad y arrojo nunca fueron impedimento para conseguir lo que quería. Abrí la primera muñeca y descubrí otra más humana, y dentro de ésta otra mucho más interesante, con pequeños detalles que no debía dejar escapar, y así destapé una tras otra hasta llegar a la más pequeña, a la más dulce de todas. Como tú. Entonces entendí que mi incipiente ignorancia no me dejaba ver más allá de lo que imaginaba que contendrías, truenos, y que mi valentía, mi paciencia, mi deseo y mi ilusión hicieron ver que contenías algo muy chiquitito, delicado, dulce...

Pandora, mi pequeña, mi niña, mi mujer. Siempre lo fuiste y aunque llevemos distintos caminos y jamás nos volvamos a encontrar, lo serás. ¿Ves? Como la Matriuska mayor y la matriuska menor. Siempre me mantuviste en vilo al no saber qué mujer (matriuska) me encontraría y no me arrepiento (ni se arrepentirá el hombre que ocupe nuevamente tu corazón, pues será el hombre más afortunado que pueda existir), porque cada una de ellas es más increíble y asombrosa que la anterior... Pero todas ellas tenían en común una cosa: tu dulce mirada. Y tu sonrisa. La mejor recompensa que pude tener al aventurarme en conocerte.

Aunque haya pasado el tiempo y nos hayamos olvidado, estás ahí, apareces de vez en cuando y te veo a mi lado. Quizás no te ocurra igual, pero si alguna vez me necesitas (sé que no será así y ese hombre afortunado te colma de todo lo que mereces), siéntate en un lugar tranquilo, la brisa me llevará allá dónde estés y allí estaré, contigo, acurrucándote entre mis brazos acariciando tus negros cabellos, cuidando de tí.

Pandora...

Siempre tuyo

Corto Maltés."


Miré las muñecas y pensé en lo perspicaz e inteligente que es Corto, aunque haya pasado el tiempo y los sentimientos hayan cambiado, me seguía confundiendo haciéndome creer que él me conocía mucho mejor que yo a mí misma. Incluso que era la única persona que me conocía realmente. Suspiré. Cerré los ojos y la brisa cálida comenzó a acariciar mi rostro con suavidad, sentí cómo me alzó con un dedo el mentón y acercándose a la comisura de mis labios susurró: "Chiquitina, no cambies". Sonreí. Sonreí y el impulso de contestarle fue inmediato... E imposible, hace años que no sé a qué dirección remitirla, porque ya no existe.



Corto: donde quiera que estés, quiero que sepas que ya no lloro al escuchar la canción que tararea(ba)s a escondidas. La disfruto con alegría contenida y un pellizquito amargo. Con cariño. Tal y como me enseñaste que debía vivir la nostalgia.

...Esta carta me recordó a nuestra despedida, en aquel puerto y ese barco a punto de partir...


"- ¡Vaya! ¡Qué guapa! No sé por qué me recuerdas a un tango de Arola que escuché en el cabaret de la Parda Flora en Buenos Aires...
- A lo mejor me parezco a alguna que había allí...
-¡No! Precisamente porque no te pareces a ninguna, me gustaría encontrarte siempre... en cualquier lugar.

Corto mira, en silencio. Pandora mira, en silencio.
-¡No iré contigo, Corto Maltés!
- Lo sé.
El Corto se quita un collar de flores que lleva al cuello y se lo coloca.
-Adiós, Pandora."

(Esté último diálogo pertenece al final de "Balada de Mar Salado", del cómic "Corto Maltés" de Hugo Pratt.)




sábado, 22 de enero de 2011

Fábula del hombre lobo y la mujer pantera



Un poco más jóvenes y con un futuro creado de ilusiones expectante por comérnoslo. Así nos recuerdo, felices. Todos los días eran una aventura nueva y cualquier chorrada era motivo de risa, nos reíamos hasta de nuestra sombra y no había nada ni nadie que nos pudiese parar los pies... Éramos geniales. O "genitales". Según el día.


Nuestras confidencias en los pasillos y en los pupitres de la Universidad eran un hecho, más de uno y de una nos envidiaban, que se fastidien; eso que no nos veían fuera de clase, si viesen lo que hacíamos fuera de clase, se hubiesen tirado de los pelos hasta quedarse calvos/as e irían rayando el suelo con los dientes...


Ay. Eso es lo que pasa cuando oigo esta canción: el hombre lobo y la mujer pantera. Qué fábula. Quizás sea la luna llena, o que forma parte de nuestra banda sonora y enloquecíamos cuando la oíamos... Seguro que hoy sería diferente, quizás algo más pausado el efecto... O no. Quién sabe cómo reaccionemos cuando nos volvamos a encontrar, rejuveneceremos a los veintitantos años y volveremos a bailar y brincar desmelenadas...


¡Chicas, os quiero! Por cierto, ¿se podría considerar reflejo condicionado de Pavlov el hecho de recordar esta canción al ver una tapa de calamares? (No vale invocar al espíritu de Ramón H., ni del abuelo Simpson ni de Mariluz "whatdoyouwannado").



jueves, 13 de enero de 2011

Enero en la playa


La Ley antitabaco. El balón de oro. Noticias en los telediarios y en los periódicos. Todo esto carece de importancia mirando esta imagen, unas de las primeras de mi comienzo de año, en enero y, en la playa.

Bienvenidos a todos y a todas, inaguremos este 2011 y sigamos leyéndonos/comentándonos.