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sábado, 9 de abril de 2016

Canciones para el amor propio I

Instrucciones:

1. Elija una canción de temática amor-erótico-festiva que le haga sentir muy bien.

2. Cambie el objeto de deseo por una/o misma/o convirtiéndose en emisor y receptor de la acción.

3. Presione el botón "Play".

4. Escúchela. Siéntala. Déjese llevar por la música, mírese en el espejo y reencuéntrese con su "Yo interior".

5. Ámese. Posiblemente no exista nadie más que le ame más. De existir alguien más, habrá que empezar por una/o misma/o, ¿verdad?


Pd. ¿Egocentrismo? No. Amor propio (y del bueno).


jueves, 7 de agosto de 2014

Los besos de Agosto...

(Para la lectura de este "post", se recomienda leerlo con la voz de Karen Souza de fondo... Puedes hacerlo si pinchas la vídeo-lista de reproducción que hay al final de la entrada. Elige la versión que más te guste y disfruta :) ) 




Asomada en la terraza, como "La mujer en la ventana" de Dalí, ensimismada viendo pasar las luces de los barquitos, oigo que preguntas qué me apetece tomar. Con mi mirada absorta en el reflejo de las luces del pueblo sobre el mar y los codos apoyados en la barandilla, tu pregunta se mezcla con la voz de Karen Souza y el sonido de las olas, "entreoyesoñándote", tu voz me despierta, mis labios se giran y piden una "piñacolada" como deseo... Sin girar el cuerpo e intuyendo tu sonrisa en mi espalda, en lo que dura tu paseo a la cocina dispuesto a complacer mi deseo, decido esperar tu regreso recostando mi cuerpo en los cojines del sofá de la terraza.



Con la mirada perdida en las olas, los pies estirados y con la caricia de la brisa, los aromas a madreselva y jazmín me embriagan entrando en un estado onírico, espeso, sensual, dulzarrón, de esos de cerrar los ojos, querer retener esa sensación por siempre y ser consciente que sólo dura un instante, contener ese aroma en un suspiro y saber que sí, que así quedará por siempre en la memoria. Entonces, sonrío... Una ráfaga de brisa fresca me estremece, refrescando este orgasmo multisensorial, erizando mi piel y, apareces tú, con dos copas en las manos y tu sonrisa complacida, cómplice, de "voyeur"... Porque tú sabes qué ha pasado, qué he sentido, sin decir una sola palabra... Porque sólo mirándome lo sabes... Porque tú y yo sabemos, que hay veces, que no hacen falta manos, ni labios... Que con la brisa, el jazmín, las olas y Karen Souza de fondo, también es posible... 



Te sonrío. "Gracias". Me sonríes. Guiñas un ojo. Te sientas en el otro extremo del sofá. Pruebo la "piñacolada". Mmmmmmmmmm... "Qué bueno...". Vuelvo a sonreír. Te miro. Sonríes... Reclinas la cabeza hacia atrás en uno de los cojines, estiras las piernas, bebes un sorbo y... Te dejas llevar por la brisa, el jazmín, las olas, la música... Como antes hice yo. Entonces, te miro. Tú, avispado y morboso, te dejas llevar sin cerrar los ojos... Tan valiente, sostienes mi mirada, la sonrisa pícara y amorosa de mi mirada... Adoro la sonrisa de tu mirada. Entonces... Mis ojos comienzan a besar tus ojos, con cadencia y sin prisa... Tu nariz, tus mejillas... Acaricio con mis pestañas... Tus comisuras, tus labios... Mis ojos se recrean en un beso lento, dulce... En tus labios, tu barbilla... Rozo tu cuello con la caída de mis párpados, mis pestañas... Llegar al "bósforo", tu "bósforo", allí donde se unen tu cuello y las clavículas... Besarlo intensamente con los ojos... Sonreír. Saber que sonríes. Saber que piensas que te miraré ahora y no... Todavía no. Ahora mis ojos te miran como si fuesen mis manos... Tu clavícula, la piel que limita con el botón abierto de tu camisa justo ahí, entre tu "bósforo" y tu pecho... Desear desabrochar el resto de botones... Y desabrocharlos con la mirada... Y, en lo que humedezco mis labios y en un sensual y lento pestañeo, alzo mi mirada buscando la tuya... Nos sonreímos, nos miramos y... Sabemos qué ha pasado, qué hemos sentido, sin decir una sola palabra... Porque sólo mirándonos lo sabemos... Porque tú y yo sabemos, que estas miradas, tan nuestras, son los primeros pasos previos a las manos, los labios... A nosotros. 



... Así son nuestras noches de verano en Agosto... De brisa, jazmín, olas, música y... De besos con los ojos... 


miércoles, 23 de julio de 2014

A mí se me conquista...



Siempre me ha hecho gracia la típica baldosa-souvenir que corona las paredes de muchos bares "tipical-spanish-con-suelos-paredes-y-perfume-en-el-ambiente-en-general-con-solera-de-la-güena-güena-y-los-palillos-ni-te-cuento", en la que se refleja, con gran sabiduría ¿popular?, las etapas de la mujer comparándola con distintos lugares del mundo... Gran geógrafo y conocedor de mujeres tuvo que ser el ideólogo para llegar a tan sesudas conclusiones, y el trabajito de estadística que se metió entre pecho y espalda, no lo quiero ni imaginar...

A mí, siguiendo la baldosa, estaría entre la India y América. Pues no voy mal, no... Cálida, misteriosa y técnicamente perfecta. Con esto, me puedo dar con un canto en los dientes...

Pues no, no me lo doy. Porque puede que lo sea, o puede que no (si soy misteriosa, no voy a desvelar el misterio... Si no, menuda gracia...), pero soy mucho más que eso. Y desde luego, a mí no se me conquista como si fuese las Américas; y en caso de serlo, como tierra rica y fértil, no me haría ninguna gracia que viniese un Hernán Cortés, llegase, clavase la pica como si estuviese en Flandes y ¡conquista al canto! Pues no. Así, no.

A mí, para conquistar la geografía y los mapas de mi cuerpo, hay que conquistar primero a la Jefa de Estado de esta Nación Independiente: a mí, a mi cerebro y mi corazón.

Y a mí se me conquista... Como dice la canción de Antílopez. Sí. Porque he de confesarlo, a veces no encuentro las palabras adecuadas al hablar, gran paradoja en una persona tan locuaz y elocuente al escribir, pero es así, por eso demuestro mi afecto con gestos y con un silencio, un beso, un abrazo, una caricia o una mirada... Cuando a veces no encuentro las palabras para expresarme, no porque no sienta, sino porque la emoción me embarga y si dejo que salga, sale todo de repente, a borbotones y trompicones... La  música ayuda, porque expresa "eso" que a mí me cuesta verbalizar...

Y encontré este descubrimiento musical, Antílopez, una mezcla pop-flamenco-hiperrealista-conungrantoquedehumor que me dejó toda loca (para mí, son los nuevos Martirio-Kiko Veneno... Son muy originales, algo que musicalmente echaba de menos) y, que acierta en gran medida en cómo se me ha de conquistar.


A mí se me conquista con un tanguillo y por soleares
a mí se me conquista con un "Te quiero" y con dos verdades
a mí se me conquista con unos ojos y con unos labios
diciendo "Niña, que yo soy tuyo y que tú lo sabes"



Así, SÍ. 

Pd. Me encantan. Desde que los descubrí los canto desde que me levanto. Sólo me falta cantarlo tendiendo ropa en un patio de luces... Me parto XD 


martes, 15 de julio de 2014

Palmira en la radio... Objetivo Bitácora



La inquietud y la curiosidad de esta bloguera no tiene límites. Así es,  birlibirloques... Desde hace unas semanas, comienzo una nueva faceta, desconocida y muy muy muy ilusionante para mí. 


LOCUTORA DE RADIO


Sí, leéis bien. Una pequeña pincelada al cuadro va conformando la vida de esta bloguera. Algo más que añadir al currículo personal. Algo más que quizás, me guíe hacia otros caminos, me abra otras puertas. Algo más que contar a mis hijos y nietos. Algo que me regala el presente y debo disfrutar. 

Cuando me lo propusieron no me lo pensé dos veces, ni permití que apareciesen dudas ni sentimientos mezclados de si debo o no debo hacerlo, ni la eterna encrucijada indecisa. Nada de eso. Sin pensar. Sin pensar porque mi vocecita interior me decía "¡Dí síiiiii, dí SÍIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!" . Y lo dije. 

Lo dije porque era una de esas cosas que siempre sueñas y piensas eso de "algún día... pero baaaaah, eso es imposible...". Y no, no lo es. Imposible es una palabra que cada día se destierra de mi vocabulario, cada día, un poquitín más. 

Dije SÍ porque era un sueño hecho realidad. 

Dije SÍ por todas esas tardes en las que mi yayo, mi abuelo materno, cogía su magnetófono y el micro (sí, era como el de las pelis de espías: con mini cintas y mini micrófono, ¡era chulísimo!), me sentaba frente a ese artilugio y me grababa mientras yo cantaba, hablaba de mis cosas ó le entrevistaba a él, a mi yaya, a mis padres, a mi hermana, a mis primas, a las vecinas... 

Dije SÍ porque me pasaba las tardes de verano con un radiocasete grabando música para luego "regrabarme" haciendo de locutora y crear mi propio programa de música. 

Dije SÍ por aquella tarde de verano en la radio, en la que por un concurso fuí locutora por un día, programa de verano en el que se defendían dos grupos musicales y los oyentes votaban por uno de ellos. Y mi yayo, llamó, como radioyente, y hablé con él, como locutora. Llamó para votar por el mío. 

Por todas estas pequeñas cosas dije SÍ sin pensarlo dos veces. Porque una vocecita interior me impulsaba a decirlo... 

Y éste es mi programa: Objetivo Bitácora. Un programa de viajes por las ciudades de todo el mundo.  Un programa chiquitín, pequeño, recién nacido. 

Os dejo el enlace de los últimos programas, de los que espero, os gusten. 



miércoles, 18 de junio de 2014

Mensaje en una botella



...A los pies del muelle, antes de que partiese el barco, ella dijo:

        -Mándame un mensaje en una botella.

Cuando el magnífico velero inmerso en una gran botella apareció frente a su casa, abrió el tapón y se embarcó dejando todo lo que tenía.

      " Mándame tu respuesta, contigo, dentro de un velero."



domingo, 24 de noviembre de 2013

Mi hombre ideal



El otro día en una conversación entre amigos alguien lanzó al aire una pregunta aparentemente sencilla de responder, o así me parecía: "¿Cuál es tu hombre ideal?". Me quedé ojiplática, boquiabierta porque pensaba que lo tenía fácil para contestar, y medité, dió mucho que pensar.

Mi hombre ideal es:
  • Inteligente, culto sin resultar repelente.
  • Auténtico. "De verdad". "De verdad de la buena". 
  • Con sentido del humor y me haga reír, sin temer hacer el ridículo o el payaso para sacarme una sonrisa.
  • Lógico, sentato, analítico sin llegar al punto de encontrarlo como "El pensador" de Rodin.
  • Divertido. Vitalista. Optimista.
  • Le gusta compartir, abrirse tal como es para poder conocerlo por completo.
  • Cómplice (mío, claro).
  • De palabra. Si da su palabra, la da. Y la cumple.
  • De hechos. Si me quiere, lo demuestra. Mucho "lirili" y mucho, muchísimo "larala". 
  • Honesto, con humildad.
  • Bondadoso con un corazón que no le cabe en el pecho.
  • Atento, detallista.
  • Romántico, que no cursi.
  • Cualquier momento es idóneo para regalarme flores. Para dejarme un post-it en la nevera y unas letras cariñosas. Para llamar. Para un mensajito. Para demostrarme que estoy presente en él.
  • Apasionado.
  • Valora el sentido de las pequeñas cosas y su sencillez.
  • La comunicación y la confianza es la base de todo.
  • Sensible, que no sensiblero.
  • Tiene carácter, que no mal genio.
  • Cariñoso. Cuida de mí, sin más.
  • Educado, de buenas maneras y saber estar.
  • Fiel. Leal. Fiel A MÍ. Leal A MÍ. 
  • Valiente.
  • Dispuesto y sin miedo a amar y ser amado.
  • Decidido a compartir una vida juntos. Compartir un presente y construir un futuro, juntos.
  • Mi "compañero de viaje". Mi amigo. Mi amor. Mi amante. Mi todo. La parte que me falta. Y viceversa.  
  • ...
  • Moreno.
  • Más alto que yo. 1'78-1'99 m de hombre para mí, para mis 1'78 m. 
  • Un hombre que no necesita que lo mantenga interesado, porque Él sabe que yo SOY INTERESANTE.
  • Un hombre que pudiendo evitarme una mínima parte de sufrimiento, lo evita.
  • Un hombre que estando con él me hace REALMENTE FELIZ
  • Un hombre que me enamore de verdad. 
  • Vamos, lo que es un caballero. 
  • ... Un caballero E-NA-MO-RA-DO. Enamorado DE MÍ. 
Tras todos estos pequellos detalles, me dí cuenta cual era mi ideal masculino viendo una peli. Sí, viendo una peli. Viendo pelis que había visto multitud de veces y siempre aparecía la misma sensación, la de "ay, yo quiero uno como ése". Sí. Es él. Mi hombre ideal es John Cusack. Un tipo normal, formal, sencillo, agradable... Vamos, John Cusack

Y sí, quiero uno como ése. Con sus virtudes y defectos, pero como él. Y cuando lo tenga, sólo para mí, por fín me daré cuenta, por qué no funcionó con nadie más... 




lunes, 14 de octubre de 2013

Caramelos de Birlibirloque



Hay días, como hoy, en los que abrir el escritorio del blog y mirar en las estadísticas las palabras que usan los navegantes que dan con esta página, dan sorpresas y sonrisas gratificantes. Mis compis bloguesféricos (no deberá existir éste bonito palabro en la RAE, pero a mí, me gusta y me gusta inventar palabras) sabrán a qué me refiero y no sé si les ocurrirá como a mí, que de vez en cuando, como si fuese un juego, indagar cómo dan los lectores con nuestra página ó cómo nos buscan, resulta algo realmente curioso. 

Hoy por ejemplo, antes de escribir esta entrada, miré los últimos métodos de búsqueda y encontré esto: 

"Caramelos de birlibirloque"

Caramelos de birlibirloque...  Busco en mi archivo cerebral qué entrada escribí sobre caramelos... "Caramelos de menta"... ¿Buscaría esta entrada? ¿Qué estaría buscando esa persona? ¿Existirán los caramelos de birlibirloque? ¿Cómo serán esos caramelos? ¿Qué pensaría ése buscador ó buscadora para buscarlos? ¿A qué sabrán los caramelos de birlibirloque?

Me ha encantado. Y me encanta saber que habiendo tecleado en Google ó cualquier otro buscador, haya llegado a mi blog. Que a través de unos caramelos haya llegado a mí. 

Encantada... Y caramelizada. 

Pd. Inevitablemente, mi cabeza empezó a cantar Pereza: "Hey, caramelo... Me gusta tu pelo..."  


lunes, 20 de mayo de 2013

Días de kimono y rosas



"¡¿Hola?! ¿Hay alguien en casa?"

En un silencio como respuesta, las llaves enmudecieron sobre el mueble y de camino a la habitación, miré hacia un lado y hacia otro por si Él estaba en casa (a veces, se esconde y me sorprende con sus índices en mi cintura... para hacerme reír y rabiar, básicamente) y tras un par de "¡Holaaaaaaas!" lanzados a la nada en el umbral del dormitorio, ahí estaba... Grande, blanca, cerrada y con una nota con su letra...




"Ábrela. Vaaaaaa... ¡No te entretengas leyendo la nota! ... Como sé que estas pequeñas cosas te pirran (y que primero leerás para intentar descubrir de qué se trata antes de abrir...), te diré que nada más verlo supe que era para tí.

Ahora, ábrela... Te encantará.



Pd. Besos. Cuando llegue quiero vértelo puesto, ¿sí? "



Me faltaron manos para deshacer el lazo que lo cerraba, abrí la tapa y... Ahí estaba. Un maravilloso, suave y precioso kimono rojo de flores... Y era mío. La explosión primaveral de la Sakura reencarnada en la seda que sostenía entre mis manos, que vestía, rozaba, acariciaba mi piel...

Ese tacto es indescriptible, delicado, sensual, bello... Y es mío.

Siempre me ha fascinado esta prenda... Quizás porque de pequeña me llamaban "muñequita de porcelana" y decían que tenía pies de japonesita, o por tener una marcada sensibilidad hacia los pequeños detalles y todo aquello aparentemente nimio, aquellas cosas escondidas llenas de gran belleza y esencia. O porque hay una geisha escondida en mí… Me encojo de hombros porque desconozco el motivo de este encanto nipón.

Me encantan. Me subliman. Me enamoran. Porque son suaves, delicados y sensuales, para sentirlos en la piel con su agradable tacto y, porque su forma recuerda a una mariposa.

... "¿Holaaaaaaaa? ¿Hay alguien en casa?!"...

En un silencio, mi kimono y yo por respuesta...




viernes, 31 de agosto de 2012

Blue moon


Las noches de verano son para dedicarse a la vida contemplativa. Sí, sí, en el sentido literal de la palabra. Para "contemplar", pasando por "embelesar" y terminando en "adorar". Mirar el cielo tras un día duro, y sentirte minúscula, infinitamente pequeña ante la oscuridad majestuosa y, sentir esa sensación mezcla de ser tan poquita cosa y ser afortunada por estar aquí, es uno de los grandes placeres de la vida.

Esta noche, es una de esas noches veraniegas especiales, de mirar al cielo pensando en todo y nada a la vez, de pasar horas y horas mirándolo y, cada vez que lo miras, más te gusta y no puedes dejar de hacerlo... Hoy, hay luna azul, la segunda luna llena del mes, algo doblemente mágico porque es poco usual que en un mismo mes haya dos lunas llenas, y que una de ellas, esté rodeada de un halo de un color azul intenso.

Está preciosa. Azul y llena... De sueños. El mío de hoy, que la luna acabe siendo dorada.

..."And then there suddenly appeared before me, the only one my arms will ever hold I hear somebody whisper: "Please, adore me". And when I looked, the moon had turned to gold" ...


 

sábado, 13 de agosto de 2011

Pollo a la moruna



Lo sé, hace más de un mes que no escribo nada, la verdad es que vivo un momento creativo muy versátil, no sólo de la escritura vivimos las musas... Ni nos cerramos a crear sólo en nueve artes, me atrevería a decir, que en mi caso, incluso diez.

¿Y cuál es la décima? La gastronomía. Como decía un sabio, son dos palabras en una, si os fijáis, aparece una más... Astronomía. Porque en la vida como en la cocina, se necesita una pizca de sal, de pimienta y sí, un toque de canela...

Como en el pollo a la moruna que en estos momentos he dejado haciendo "chup chup", requiere tiempo, paciencia y cariño, para que la calabaza, la zanahoria, la carne, las aceitunas, almendras, piñones, ciruelas, pasas y especias se compenetren y formen un bocado delicioso, la mezcla perfecta entre dulce, salado y picante. Además de perfumar gloriosamente la casa, por supuesto.

Véis que las musas no sólo recitamos, pintamos o escribimos, también cocinamos. Porque la gastronomía, la que encierra un universo infinito en la cocina, nos hace ser alquimistas.

Pd. Definitivamente es mi plato favorito. Es una receta familiar que ha ido pasando de madres a hijas desde mi abuela, a quien se lo enseñó una vecina árabe cuando vivían en Melilla. Disfruto muchísimo al cocinarlo como al degustarlo. Si alguna vez tenéis la oportunidad de probarlo, hacedlo, no os dejará indiferentes.

domingo, 19 de junio de 2011

You got the love

Me da mucha energía. En los días bajos, es un "chute" vitalista para continuar caminando. En los días altos, enciende la mecha y la explosión para irradiar luz y energía es instantánea. Es algo así como una oración, y me acompaña desde hace años, desde que la oí hace otros tantos en el último episodio de "Sexo en Nueva York". Desde entonces, siempre crea el mismo resultado, me emociona, me eriza la piel, me dan ganas de bailar, saltar, gritar... En definitiva, me hace sentir viva.

Muy viva. Mucho.






martes, 7 de junio de 2011

Ternera vs ternura



Cuenta Albert Espinosa, el escritor que me regalaron este cumpleaños ("Si tú me dices ven, lo dejo todo... Pero dime ven", del que me he "enamorado", sus libros son muy "sentíos", sencillos y con corazón), que un día una amiga suya pidió en una carnicería un kilo de ternera y le salió "ternura", entonces el carnicero contestó: "Si tuviera ternura le pondría kilo y medio". Preciosa anécdota, mucho más cotidiana que surrealista de lo que imaginamos.

Eso mismo hace falta en este mundo, más ternura, más comprensión, respeto y amor para todos aquellos que nos negamos a ser iguales que los demás por obligación. Soy tierna, que no ñoña ni cursi, tierna, sin más. Quisieron hacerme cambiar las circunstancias, las obligaciones, "la jungla"... Pero no puedo. No puedo y (desde hace algún tiempo) no quiero dejar de serlo, ni subestimar y negar la persona que soy por ser quien se quiere que sea. Ya, ya sé que la ternura resulta muy obscena, está muy mal visto serlo porque denota debilidad o sensiblería... Da mucho miedo. Entonces, no te toman en serio, se piensa que no eres así realmente; o sí que se toma en serio, pero no te entienden, no te comprenden, te rechazan o te hacen daño (con la excusa del "ya espabilará"). No quiero "espabilar". No quiero que me hagan daño. Seguiré siendo tierna, lo soy por naturaleza y es algo que no se cambia. Porque en alguna parte, en algún lugar, alguien lo entiende, comprende y respeta... Y acepta sin miedo recibir algo más de kilo y medio de ternura. Porque tengo para dar a raudales.

Lo siento, hoy estoy muy blandita. Necesito un abrazo.  

jueves, 26 de mayo de 2011

Caballo gemelo

Resulta curiosa la astrología en las distintas civilizaciones, una forma discutible de establecer perfiles psicológicos de una manera un tanto mágica o extraordinaria. Y más curioso resulta que, tanto si eres o no "creyente" en estos términos, tiene su puntito porque, en cierto modo, aciertan. ¿Casualidad? ¿Causalidad? Quien sabe.

Para los occidentales, soy Géminis, los gemelos inseparables. Uno es jovial, comunicativo, sociable,  creativo, imaginativo, ecléctico, fuerte, seguro de sí mismo, el luchador contra injusticias, puro nervio, corazón y vida, y dicen, que el mejor amante. El otro es el serio, paciente, pensativo, inteligente, analítico y racional a más no poder, el sensible y frágil, el que necesita mimos y sentirse protegido y seguro. Como están regidos por el elemento aire, se muestran como tal, unas veces tranquilos, apacibles, amorosos como la brisa, y otras, arrasa como un torbellino o un vendaval.

Para los chinos, soy Caballo: un animal bello e inteligente, independiente y libre, sincero, fuerte, preparado para soportar lo insoportable, pura energía, noble, fiel y leal, cariñoso y tranquilo cuando se le da confianza y se siente querido, tanto, que es capaz de darse en cuerpo y alma si se le ama y respeta de verdad, con el corazón; sin embargo, si se le traiciona, se le hace daño o se le intenta domar a la fuerza, se torna en pura furia y huye, para poder sentirse libre y salvaje, volver a sí mismo, al caballo noble que es, y empezar de cero.

Lo más curioso es que, rara vez coinciden los signos en una misma persona y, en mi caso, ambos son equivalentes. ¿Casualidad? ¿Causalidad? Yo sé cómo soy y puedo decir que sí, todo esto coincide en mí, y quien me conoce, también. Una joyita a la que mimar y cuidar, oiga.

En cualquier caso, soy como la canción de Pecker, eso sí, cambiando el género, si se llamase "La mujer tranquila". O como la de La Shica, una zíngara rapera de pies a la cabeza. Depende del día.  Así soy, sin trampa ni cartón.







jueves, 28 de abril de 2011

Desvelo en la alborada

Apenas eran las 5:58 de esta mañana y ya tenía los ojos abiertos. Tras unos minutos mirando la oscuridad, un reflejo luminoso sobre la pátina del armario llamó mi atención. Lo miro extrañada y pienso: "Uhm, vaya lámpara más potente tienen los vecinos de enfrente... Es raro". Tras unos segundos dando vueltas a esa idea nada convincente, ruedo sobre la cama girándome hacia la ventana, subo un poco más la persiana (me gusta dormir con la persiana un poco subida) y efectivamente, provenía de otra ventana y no era una lámpara. Era el reflejo de la luna. Qué luna. Mejor dicho, qué media luna. Me quedé observando su reflejo curvo en espejo con forma "D", que en realidad era una "C", "D: luna en Creciente; C: luna Decreciente"... Y en medio del bucle fásico lunar, desapercibidas y nada tímidas, estaban ellas, tan lozanas y rutilantes, no sé a qué constelaciones pertenecerán, pero me parecieron las estrellas más maravillosas que he podido ver en bastante tiempo. Poco a poco fueron perdiendo intensidad en el brillo, hasta desaparecer, entonces, como un suspiro y sin darse importancia, empezó a clarear tornándose desde el negro azulado nocturno hasta un azul celeste tintado en tonos rojizos y anaranjados.

Éste ha sido mi amanecer. Un espectáculo como éste no se puede pagar ni pedirle un bis, es único en ese momento, cuando desaparezca, no volverá ni se repetirá. Así es la belleza de la sencillez de las pequeñas cosas, efímera, la que obliga a vivirla poniendo todos los sentidos en ella y disfrutarla al máximo. Para sentirse viva, emocionarse y llorar unas lagrimillas por ello, agradecida.




domingo, 24 de abril de 2011

¿Cuál es la unidad de medida de las cosas buenas?

¿Cuánto sumarían cinco besos cortos, tres besos largos y una caricia prolongada?

El beso (Auguste Rodin, 1886).

viernes, 22 de abril de 2011

Una Guinness con Van Morrison


Dibujar un trébol en la corona de una pinta. Una Guinness, por supuesto. Y cuatro hojas, siempre. ¿Manía? No. Un ritual. Y si suena Van Morrison... Lo más.

Un pequeño placer más en la lista.



jueves, 21 de abril de 2011

La primera dama y el tigre



Esta mañana confluyen varios elementos, que como todo o casi todo, interaccionan entre sí entrelazándose hasta crear una realidad, cuanto menos, surrealista...

Anoche hubo "tormentón, tormentón", muy negro y a-con-go-jan-te (por no decir "a-co-jo-nan-te", las señoritas no decimos esas cosas...). Esta mañana amanece soleado y rutilante, como si nada. Y como si nada, he comenzado el día con ganas de Ella, mi adorada e idolatrada Ella Fitzgerald, la voz que acaricia esta mañana soleada mía. Bueno... Ella y alguien más... Ella y Tom... ¡Ella Fitzgerald y Tom Jones! Si, sí... Como leéis. Como esta extraña y surrealista relación tormentosa musical, la Primera Dama de la canción y el Tigre de Gales tienen dueto. Increíble, pero cierto. ¿Y qué pieza es la que une tanta confusión surrealista? "Sunny" de Bobby Hebb, canción versionada hasta la saciedad, desde Robert Mitchum (mi favorita) hasta por Boney M (la más conocida), y ellos, Ella y Tom, no podían ser menos, regalando esta rara joyita musical.

Estas pequeñas cosas, estas raras, curiosas y surrealistas casualidades son muy agradecidas, proporcionan gran placer y felicidad. Agradecidas como dice la letra de la canción, se va la lluvia, llega el sol y llega el amor, ejem, el AMOR (y/o viceversa). Como en primavera.





viernes, 1 de abril de 2011

El bazar de besos



Palmira, ¡Sara se está quitando mis besos! (Luis, 3 años)

    *************

-¡Muy bien, Pablo! Hoy te has portado muy bien. Te has ganado un beso.
-Pablo... También tiene muchos besos en la garganta para Palmira... (Pablo, 5 años)

domingo, 20 de marzo de 2011

Lunera Prima Vera


El beso. Robert Doisneau. 1950.

"Lift me like an olive branch and be my homeward dove... Let me see your beauty when the witnesses are gone...Show me slowly what I only know the limits of... Dance me very tenderly and dance me very long, we're both of us beneath our love, we're both of us above...Dance me to the end of love." ("Dance me to the end of love". Leonard Cohen.1984)

Rutilante, lozana e impetuosa irrumpió en la noche, sin premeditación y con mucha alevosía, bajo el mejor foco que se pueda encontrar en escena: una inmensa luna llena alborotadora, desnuda y transparente, la más sensual y cercana de todas...La aparición de esta Primavera no podía ser de otra forma, de la mano de la luna más LUNA, la más lunera, la más cascabelera.

Curioso tándem. ¿Se dará por casualidad o por causalidad? Uhm. Sea como sea, esta coincidencia trae algo muy pero que muy bueno, lo intuyo, no sé qué es, pero la sensación flota en el aire y la verdad, es maravillosa y hace sentir bien, como una foto de Doisneau.

Bien... Sólo falta la banda sonora... En esta ocasión se me antoja una que revolotea constantemente en mi cabeza, "Dance me to the end of love", no la original de Leonard Cohen sino la versión de Madeleine Peyroux, maravillosa y envolvente, basta escucharla para sentir unas manos rodeando la cintura, el roce de una mejilla y el vaivén acompasado de los cuerpos al ritmo de la melodía.

Bienvenida, querida Prima Vera.



martes, 8 de marzo de 2011

Tengo un amor en La Habana...


...Y otro en Andalucía.

Porque tengo el corazón loco y dividido. Mi corazón es marinero, tiene amores encendidos en cada mar, en cada puerto. Amores tranquilos, pasionales, de esos que te hacen sentir viva y se aman a todos por igual. No podría vivir sin ellos, mucho menos decidirme por unos o por otros. Así tengo el corazón, partido entre Norte y Sur. Si me diesen a elegir, ni el rey Salomón daría con la solución.

Parte del Sur corre entre mis venas, la que irriga mi cuerpo haciéndome cálida, pasional, más sentimiental que racional. El sur es una filosofía, un sentimiento. Una forma de entender la vida y la muerte. El sur es corazón más que cabeza. Intuición más que razón. Arte más que ciencia. Pasión más que reflexión. El sur es un patio con pozo y con macetas, un balcón chorreado de geranios, un pueblo blanco, una calle estrecha, una mujer con hechuras y honduras. Es un olor a pan caliente, a azahar y a jazmines...

Ése es mi Sur. Dicen que es la España de pan, fiesta y pandereta. Yo sonrío y, con pícara guasa (que sorna con gusto no pica...) cojo las bombas que tiraban los fanfarrones y con ellas me hago los tirabuzones.

Hoy te añoro, Cádiz.