Las citas en las que me han invitado al cine, acabaron en fiasco. Posiblemente, por eso no invité los besos.
El próximo que me invite, si es cinéfilo y elige bien la peli, le invito a un beso... Un beso de película.
...o el discreto encanto de las pequeñas cosas
La Ley antitabaco. El balón de oro. Noticias en los telediarios y en los periódicos. Todo esto carece de importancia mirando esta imagen, unas de las primeras de mi comienzo de año, en enero y, en la playa.
Bienvenidos a todos y a todas, inaguremos este 2011 y sigamos leyéndonos/comentándonos.